lunes, 25 de enero de 2016

Hambre

No escribo desde septiembre.A nadie le importa...
Solo a mi, que me preocupa el no dejar registro de mis pensamientos por si algún día se me pierden, dejaría constancia de absolutamente todo, pero es que cuando mas suceden cosas en esta misteriosa menara de existir, menos tiempo tengo de relatarme a través de este medio la ensalada de emociones que se rebalsa de limón en estos tiempos cruciales de mi existencia.

Solo he de resumir, que desde septiembre del año pasado mi reloj se ha vuelto mucho mas valioso que el dinero que no tengo y que nunca tendré.Si alguien me quiere pagar por algo, desearía que fuese con al menos 4 horas diarias mas de día sin envejecer por ello.

El arte me tiene atada, como una novia celosa que me hace ignorar a mis amigos,las salidas de noche,a mi familia,lo mucho que me gusta escribir, enamorarme, no hacer nada.
Entre la universidad y la música está mi cabeza soñadora que ya no tiene tiempo para deprimirse.
Supongo que es bueno, a veces, siento que me he quedado sin nada dentro por depositar todo lo que tenía en el teatro,un sonido o una letra.

No se a que me lleve todo esto.Ya veo que de esa manera es como me auto expongo lo que siento, creo que por eso ya no necesito escribir, cualquier expresión artística es valida para registrar la vida.Por eso no me siento culpable de la ausencia de palabras, porque se que he destinado mi tiempo a cosas que adoro hacer...si no fuese así, si hubiese sido por trabajar o por perderme entre multitudes ebrias, me sentiría fatal.

Quiero dejar registro aquí, que de ahora en adelante estoy dispuesta a matar y a morir por las cosas en las que creo y en las que quiero, que por fin me convertí en la mujer de mi vida,que mi existencia tiene un propósito claro, que mis pupilas están dilantandose de a poco frente a lo que alguna vez soñé.

Tengo hambre. Mucha hambre.