lunes, 7 de septiembre de 2015

ceguera

Todo era mas fácil cuando lo único que sabía yo era que la luna me perseguía a las 8. Incluso,arriba de algún medio de transporte rápido,la luna entonces aumentaba su velocidad y me incomodaba con su luminosa presencia.

Cuando me enteré que en realidad la luna ni siquiera sabía de mi existencia, que supera extremadamente los limites de alcance y que jamas quiso perseguirme, que siempre se mantuvo en su lugar comencé a extrañarla.

Nunca quise descubrir que papá noel no existía y, peor aun, enterarme después que su simpática imagen era nada mas y nada menos que un invento comercial de una exquisita bebida cancerígena.
La navidad nunca mas fue lo mismo sin el, lo extraño.Lo vi desaparecer y dejar su amor en mi subconsciente al igual que bing bong, el amigo imaginario de Riley.

Después, vi desaparecer a Jesucristo y la protección espiritual que me brindó. Pero, gané menos miedo al peligro moral. No se que tan bien me hizo eso...no lo se.

Podía devorar carne de animal tranquila, sin la culpa.Y muchas, muchas omisiones que el mundo me ocultó para hacerme sentir mejor.

Poco queda de esa serenidad. Hoy siento culpa de todo.Siento un terror cósmico al saber con certeza que  no se puede escapar...De ninguna manera.El mundo no es lo que yo pensaba...me siento despertar de a poco, pero, no se que tan bueno sea eso. La vedad, me desespera lo poco en lo que puedo ayudar a que las cosas cambien. Solo me siento una maquina de información al exponer temas que me preocupan, pero, igual caigo presa a los brazos de los distintos mecanismos de esclavitud que me rodean y nos rodean.

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Si pudiese evitar la invención de las redes sociales, devolvería mucho tiempo oportuno a mi reloj. Quizas donde estaría y quizás a cuanta gente no habría conocido.Pero ya se ha vuelto algo casi vital.
-Quizás ya tendria en mente una brillante idea para la presentación de "voz"-

Ahora solo me persigue la fugitiva sensación de que todos estamos haciendo las cosas de la manera equivocada, así, en silencio y de manos cruzadas.El egoísmo me tiene y nos tiene sumergidos en jugo de ciruela.

Y es a estas sensaciones a las que me refiero cuando digo que la educación y el saber nos hace infelices.Infelices, mas no dormidos o dopados con ignorancia fantasiosa que antiguamente me hacía sentir tranquila de ser un ser humano "superior e inteligente" y no el cáncer del planeta tierra.Las verdaderas bacterias.





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