lunes, 16 de junio de 2014

Desfiguradas cosas que laten cada vez menos.

Fui hasta la cocina y agarré el portador del filo con el que me sirvió el pedacito de pie.Rapido, sin que sus ojos asimilaran,me precipité en contra de su camisa y de la piel que ella escondía.

Me ensañé con su torax. Mi mano izquierda esterró esa desfigurada cosa que latía cada vez menos y que lejos estaba de la imagen artificial de aquellos corazones dibujados con plumón en los baños malolientes.
Tibia la sangre caminaba lentito por mi muñeca, entonces, las trizaduras rojas comenzaron a abrirse poco a poco.Pensé,por un momento,que sus ojos desesperados escaparían,pero pronto dejaron de gritar y quedaron mirando fijo la ultima imagen de su retina.
Vi los trozos de su corazón caer al suelo. Los vi .Quise comerlos , necesitaba sentir los sabores que le hacían llorar a escondidas .Empecé a probarlos y todos sabían a algo distinto y a pesar de que yo con un justo filo decidí arrancar su órgano vital ,ningún trozo sabía a mi.