martes, 9 de abril de 2013

Un viejo conocido.


Fue más impactante para mamá que para mi. No un desconocido…un viejo conocido que antes era mi hermano. Sus manos temblaban de amor, un amor no correspondido y por culpa del más feo desprecio; el de un hijo a su madre.

“-Mamita, la gente que no quiere estar junto a ti no es digna de merecer ser “inmortal” y que sus recuerdos interfieran en el presente, todo tiene una razón de ser, déjalo que se vaya, los hijos son prestados y tú ya superaste esto. Te amo, te amo demasiado y para mí lo eres todo. Alguna vez tú lo fuiste todo para el y el no ha sabido agradecerlo. Se que mis palabras no te consolarán jamás ,mi intención al decirlas tampoco era esa…pero quiero que le veas y te des cuenta que es un ser humano que comete errores y que es dañino, hace tiempo de dejó de hacerte feliz como hijo.
Le odio,  le odio por todo, por todo lo que he y hemos pasado por su culpa, odio sus muestras de frialdad barata que solo demuestra su debilidad ante el mundo y por su ingrata ausencia que deja tatuada con dolor el rostro húmedo de mi mamá suplicándome que le hable para poder encontrar calma.
Egoísta.




La inmortalidad siempre ha existido, su segundo nombre es memoria y su poder se desata cuando los recuerdos interfieren en el presente.







-Estos últimos días han sido tan tranquilos, por fin he encontrado esa paz que tanto anhelaba, no dejaré que nadie ni nada nos arruine esas pequeñas felicidades que obtengo en la vida junto a ti mamita, estaremos siempre bien y juntas, lo prometo.

Quiero contagiarte mi felicidad, como me gustaría que eso fuera contagioso ¿lo es? Porque si pudiera donarla, entonces quiero estar así siempre…me mantendré fuerte por ti.

I want to be free together. We deserve our freedom letter. 



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