sábado, 20 de febrero de 2010

Hasta que la muerte nos reencuentre...



Se acostó en su cama de fantasia, mientras sostenia la mirada perdida en las 25 fotos de aquella persona que hacia que su vida no isiera eco, para posteriormente hacer pesados sus ojos y lograr cerrarlos para soñar que estaba recostada en su pecho y ponia sus dedos en sus labios imaginando que lo besaba mientras se dormia.
En sus ojos calló el sol haciendolos darce cuenta de que era hora de levantarce a imaginar que desayunaria con el y reunió todas las caricias autoinducidad de amor que le le hacian pensar que eran de el , puso 5 en un plato y se las comió mientras bebía las lagrimas se havia derramado en su despedida...
Abrió las cortinas de la casa de fantasia y se imaginó que lo encontraria al lado opuesto de la ventana y se descepcionó al ver solo basura y mas basura que a sus ojos parecian cartas de amor escritas por el.
Cuando calló la tarde en el cielo y callo el hambre en su vientre se vio callada en la pieza tirada en el suelo sin fuerzas para caer en la cama de fantasia cuando de repente se rompe el silencio de la habitacion con una llamada telefonica...
No mensionó una sola palabra y solo trato de escuchar lo que trataba de decirle el aparato cuando lo dejó y dijo:

-!Ya estan aqui!-

Con una voz silenciosa se paró como pudo del suelo y trato de ir lo mas rapido posible hacia la puerta para abrirla y recibir las amapolas que se havía regalado ella misma...
Engañandose miró la tarjeta con ansias para desformar las letras y leer que el dueño del regalo era él y las puso en agua.

Se quedó durante toda la noche olorosando las flores hasta que sus ojos empesaban a hacerse pesados y se recostó en la cama de fantasia abrazando la almoada con firmeza e imaginando que era su cuerpo..el cuerpo de el y que le pedia al oido que le agradeciera las flores...

Se durmió con una sonrisa larga...con un sueño enorme y ensima de la cama de fantasia se podia apresiar su vestido negro y en el velador la cajetilla de cigarros haciendo eco...
Savia que esa era la ultima noche...las pastillas...las millones de pastillas de dolor la hicieron dormir para siempre y feliz de por fin estar a su lado aun que fuera un sueño infinito...

Tomó su mano y penso:

-Estare soñando? Por fin estas aqui? No saves cuanto te estube esperando!
Se apegó a su pecho mientras el besaba su pelo de fantasia ahora muerto.

No era sierto...no era hasta que la muerte nos separe...
la palabra era...hasta que la muerte nos distancie y nos vuelba a juntar.



                                                                                                                                      Daly

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